VIAJAR A MARRUECOS
Descubre las maravillas
de este país africano, donde se mezclan influencias europeas, africanas y árabes. Un país de contrastes,
historia, arte y cultura donde descubrirás paisajes y escenarios de lo más
alucinante entre los que destaca el mágico desierto del Sahara, las montañas del Atlas y sus imperiales
ciudades, disfrutando en todo momento de una rica y especiada gastronomía y de
la vida de sus ciudades, donde también practicarás el arte del regateo en sus coloridos zocos.
Oficialmente conocido
como el Reino de Marruecos, situado al norte de África, con costa en el mar Mediterráneo y el
océano Atlántico, separado de Europa por el estrecho de Gibraltar, limitando al
este con Argelia, al norte con España y al sur con el Sahara Occidental.
Su capital es Rabat y su ciudad más poblada
es Casablanca. En todo el país se
habla árabe y bereber, además muchos de sus habitantes también saben francés y
español, además de los variados dialectos del árabe o del bereber.
En Marruecos la moneda oficial es el
Dirham marroquí, equivalente 1 igual a 10,68 dírham marroquí.
El huso horario del país
es UTC+1, lo que quiere decir que en invierno tiene una hora menos y en verano
dos horas menos que en España, cosa muy importante que deberéis tener en cuenta
cuando viajéis a Marruecos y sobre todo cuando queráis hacerlo a través de avión.
Los marroquíes son la
mayoría de la religión islámica sunita, practicada por un 98,3% de la
población.
El clima en Marruecos varía según donde nos
ubiquemos, ya que tiene costa mediterránea, costa atlántica, montañas y
desierto, por lo que es cambiante.
Es el típico clima
mediterráneo con variaciones en invierno desde 12º hasta 25º, aunque en su
interior es más caluroso durante el año. En verano tienen altas temperaturas,
pudiendo sobrepasar los 40º pero con bajadas por la noche.
En el Atlas, sin embargo,
puede bajar la temperatura hasta los -20º, donde caen las precipitaciones entre
el Atlas medio y el norte, el resto del país apenas tiene precipitaciones.
Para poder visitar este
alucinante país no es necesario tener visado a no ser que se vayan a superar
los 90 días de estancia, pero si es necesario tener vigente el dni y el
pasaporte.
Al viajar a Marruecos, como siempre deberéis
tener en cuenta los tipos de enchufes que utilizan, son del tipo C / E, y
aunque son los más comunes en España os recomiendo llevar un adaptador para
todo tipo de enchufes por si acaso.
Además, siempre es
importante consultar con la compañía telefónica la disponibilidad de internet y
llamadas en este país, por si surge cualquier imprevisto tener la posibilidad de realizar llamadas, además, el número de la embajada del país de origen siempre debemos tenerlo
a mano.
Para llegar al país, se
puede hacer a través de avión o a través de barco-ferry, según donde nos
encontremos, ya que si nos encontramos en el sur de España, podremos llegar a
través de ferris desde Algeciras pudiendo pasar también el vehículo si lo
desean; si se encuentran es otro punto más lejano podrán coger un avión, desde
casi cualquier aeropuerto de España hasta Tánger, Fez, Marrakech,
Rabat, Agadir, Tetuán, Casablanca y algún destino más, lo
bueno es que pueden llegar a ser realmente económicos si se sacan con
antelación.
2.1.Qué ver
Marruecos está dividido en 12 regiones de las cuales vamos a comentar a
continuación sus ciudades más interesantes que no os podéis perder a la hora de
viajar a este país tan exótico y de diversidad cultural, para vivir la
hospitalidad árabe, el aroma de sus especias y la cerámica de un tajín.
A nivel turístico se podría resumir Marruecos en 4 zonas distintas:
El norte de Marruecos, la costa atlántica, el atlas marroquí y el desierto de
Sahara.
-
Marrakech: Esta ciudad amurallada
repleta de palacios, jardines y preciosas mezquitas, conocida como “la ciudad
roja”, donde deberán perderse por la medina (la ciudad antigua amurallada) y
visitar sus increíbles zocos como el de la plaza Rahba Kedima o la plaza de las
especias, donde regatear al comprar algún fantástico recuerdo, especias, telas
o prendas de ropa.
Os recomiendo probar sus
famosos y deliciosos tés marroquíes con algún dulce típico en alguna terraza y
alojaros en algún Riad (sus típicos hoteles con arquitectura marroquí que os dejarán embobados).
Podréis entrar en un
hammam tradicional donde daros un masaje que os dejará como nuevos.
No podéis perderos la
“Medersa Ben Youssef”, un antiguo centro del saber, donde iban a estudiar el
Corán, actualmente contemplareis un gran ejemplo del arte y la arquitectura
árabe.
Podrán observar el zoco de los tintoreros,
cercano a la fuente Mouassine, donde todavía realizan talleres de tintado
tradicional de prendas o telas.
Debéis daros un paseo
por la muralla de la medina donde podréis observar sus fantásticas puertas como la Puerta Bab
Agnaou.
El Palacio de la Bahía,
donde podréis dar paseos por sus patios y jardines.
La Mezquita Koutoubia,
la más importante de Marrakech, donde destaca su minarete. Además, encontraréis el último resto de arte
almorávide de Marrakech, la Qoubba almorávide.
Las Tumbas Saadíes, una
de las visitas imprescindibles cuando
viajan a Marruecos, con un mausoleo precioso.
Otra de las cosas que ver y hacer imprescindible en
Marrakech es ver y recorrer la
Plaza de Jamaa el Fna tanto de día como por la noche, con muchísimos
puestecitos de comida, artículos, especias e infinidad de cosas.
Visitar las Cascadas de
Ouzoud, consideradas una de las más bonitas y altas del país.
Otra actividad que os
recomiendo es la visita a los Jardines Majorelle de Yves
Saint Laurent, donde relajarse y
desconectar mientras disfrutáis de sus diversas especies y colores.
Cerca de Marrakech se encuentra el desierto de Merzouga, donde descubrir las
Gargantas del Dades y del Todra, donde podréis visitar la Kasbah de Ait Ben
Haddou, una antigua ciudad fortificada declarada Patrimonio de la Humanidad por
la UNESCO en 1987 donde se ha realizado varias películas y series como por
ejemplo Juego de Tronos,
Gladiator y muchas más.
-
Tetuán: Conocida como “La Paloma
Blanca”, una ciudad de casas blancas agrupadas en el norte de Marruecos, a 63
km de Tánger y 66 km de Chefchaouen, en el valle del
río Martil, entre las cordilleras del Rif.
Además, es uno de los puertos más importantes de Marruecos en el mediterráneo.
Su medina está clasificada como
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, una de las mejores conservadas y de
las más auténticas de Marruecos, aunque curiosamente no es muy turística, lo que hace posible
vivir una experiencia marroquí real entre sus habitantes.
En ella encontrareis
varios mercados de alimentación de frutas, verduras, especias, donde sus
habitantes realizan sus compras diarias, al igual que veréis tiendas de
cosmética natural, ubicado en la Calle Trankat, la calle comercial por
excelencia, conectada por la puerta Bab Tut con la plaza Zok el Foqui.
Su casco antiguo será uno de los más
bonitos que puedan visitar en todo Marruecos, ya que es uno de los mejores conservados.
Tetuán es una ciudad con numerosas escuelas y talleres de arte, ideal
para los amantes del arte, además en la medina también podréis encontrar varios talleres y zocos artesanales, donde
trabajan alfombras, pieles madera, joyas…
Con plazas y parques
impecables y perfectos para pasear, además, cuenta con unas playas maravillosas
que conservan su belleza natural, muy valoradas por los marroquíes. Una de sus
plazas más famosas es la plaza de Hassan II con el Palacio del Jalifa, antigua
residencia del sultán y actual Palacio Real.
Otra imprescindible es
Feddan Park, una réplica de la antigua Plaza de España, desde donde hay unas preciosas vistas de la medina y un lugar ideal
para pasear al atardecer.
Tetuán cuenta con gran número de mezquitas y minaretes, aunque a sus
mezquitas únicamente solo pueden acceder los fieles, se pueden apreciar desde
fuera su belleza y cómo entran a la hora del rezo.
En esta ciudad, también
podréis disfrutar de la experiencia de visitar un auténtico hammam público,
unos baños árabes.
Al igual que en la
mayoría de las ciudades de Marruecos, cerca de la medina podréis encontrar sus curtidurías, donde tratan y tintan las
pieles, esta sin embargo es más pequeña por ejemplo que la de Fez, por lo que la podréis
visitar sin guía.
Tetuán fue capital del Protectorado español en Marruecos, de ahí su estrecha
vinculación con España, por lo que por el aumento de su población crearon un
ensanche de su casco antiguo y lo nombraron el “Ensanche español”, donde en la serie y libro
de “El tiempo entre costuras” relata la vida en esa época, que transcurre en Tetuán.
-
Tánger: Conocida también por ser
la “puerta” a Marruecos por el Mediterráneo y por su exotismo.
Una de las cosas que no
te puedes perder de Tánger es su alcazaba o Kasbah, la zona alta de la medina, un recinto amurallado
repleto de callejuelas laberínticas donde encontrareis infinidad de riads para alojaros, al igual
que también veréis un antiguo mirador de la antigua fortificación portuguesa
donde disfrutas de unas preciosas vistas del puerto de Tánger y a lo lejos la costa
española. Además, en esta zona también se encuentra el Museo de la Kasbah,
el antiguo Palacio del Sultán.
La Medina de Tánger, la ciudad antigua, conserva totalmente su esencia característica
árabe, donde se observan todavía sus murallas y torres de la antigua
fortificación, donde os debéis “perder” recorriendo sus callejuelas estrechas llenas de encanto.
A la Medina, podréis entrar por la
plaza principal conocida por “La plaza del 9 de abril”, el centro neurálgico de
esta ciudad, donde se encuentran varios edificios emblemáticos como la Mezquita
Sidi Bu Abid o el Palacio Mendub. Una plaza con un gran ambiente, donde se
sitúan zocos y mercados en los que
podréis realizar compras de todo tipo a través del regateo. Si bajan por la Medina hasta la calle Siagin, encontrarán el Zoco Chico, una plaza con pequeños hotelitos y con cafeterías
con un montón de ambiente, donde antiguamente se reunían los artistas.
Otra de las visitas
imprescindibles al visitar Tánger, es ir al mercado central, un pleno laberinto de tiendecitas de
alimentación y especias en su pura esencia, donde os recomiendo comprar
vuestras favoritas.
Uno de los mayores puntos de interés de Tánger son las mezquitas, entre las que destaca la Gran Mezquita,
una antigua catedral portuguesa, aunque no pueden entrar los no creyentes, se
puede ver desde fuera y disfrutar su maravillosa puerta de arquitectura árabe.
-
Fez: Esta ciudad medieval
está considerada como el centro cultural y religioso del país, famosa por su
universidad.
Su Medina está declarada como
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981, considerada la mayor zona
peatonal del mundo, organizada por gremios, un verdadero encanto el perderse
por sus callejuelas para descubrir nuevos rincones y sus variados zocos, como por ejemplo
Attarine, Henna o Nejjarine.
En el centro de la Medina podemos encontrar la
Plaza Seffarine, donde se practica el oficio más antiguo, los artesanos
caldereros, donde veréis trabajando la forja y dando forma a distintos objetos
metálicos, además, podréis visitar la Madrasa Seffarine.
La Calle Talaa Tabira es
la principal arteria comercial, llena de todo tipo de tiendas, desde telas
hasta especias o herrerías. Además de la calle Talaa Sghira, la “hermana” de la
anterior, obligatorio recorrerlas de arriba abajo para vivir Fez en toda su esencia.
Otra de sus calles que
debéis recorrer antes de iros, es la calle Rainbow Street Art, un callejón
repleto de decoraciones en sus murales y de tiendecitas de artesanías variadas.
Uno de los accesos a la medina más bonitos es la “Puerta Azul” o Bab Bou Jeloud, en la que nada más atravesarla
parece que estás entrando en una película como
la de Aladin.
En Fez podréis encontrar uno
de los grandes ejemplos de la arquitectura árabe y persa, la Madrasa Bou
Inania, un antiguo centro o escuela coránica, la única en Fez que tiene minarete, ya
que funcionaba como mezquita los viernes antiguamente.
Otro de los
imprescindibles, es la vista al Mausoleo de Mulay Idriss, el Rey de Marruecos y fundador de Fez, la pena es que los no
creyentes no pueden entrar, pero se puede apreciar desde fuera su belleza, está
considerado un lugar de peregrinaje para muchos musulmanes.
La puerta Bab Rcif a la medina, da lugar a la plaza
Rcif, uno de los puntos de reunión de los locales, donde veréis puestecillos
ambulantes y muchísimo ambiente, además de la mezquita Rcif y unas vistas preciosas
de la medina.
Una atracción estrella
de Fez es visitar alguna de
sus típicas curtidurías, sitio donde trabajan el cuero y lo tiñen, postal
típica de Fez, donde podréis comprar
algún recuerdo, una cosa curiosa es que a la entrada suelen dar una ramita de
menta, ya que a mucha gente le molesta el olor tan intenso.
Por último, pero no
menos importante, no podéis marcharos de Fez sin visitar el Palacio Real, una verdadera obra de arte, donde
quedareis asombrados por su bellísima arquitectura y decoraciones, uno de los
palacios más antiguos de Marruecos, ubicado a las afueras de la Medina, compuesto por siete puertas de bronce con azulejos de distintos
colores donde predominan el azul de Fez y el verde del islam, representando los siete niveles de la monarquía
y los siete días de la semana. Además, en los alrededores encontrareis el
barrio judío o Mellah, por el que también podréis pasear y notareis cierta
diferencia en sus construcciones en comparación a la medina.
Como consejo, intentas
no visitar la medina un viernes, ya que es día festivo y muchos comercios estarán
cerrados.
-
Essaouira: La ciudad llamada “la perla azul del Atlántico”, debido a que sus
colores de las fortificaciones color ocre y sus casas blancas de puertas azules
contrastan con el cielo azul.
Su Medina
ha sido declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, una visita
obligatoria, de colores blanca y azul, por donde pasear, hacer fotos, descubrir
sus murallas y sus casas de puertas azules.
Las puertas más famosas de su
muralla son Bab Marrakech, Bab Doukkala y Bab Sebaa, cada una orientada a una
zona distinta de la ciudad.
Una imagen típica de Essaouira es la fortaleza frente al puerto “Skala del
puerto” con dos torres de defensa a la que podréis subir para observar sus
preciosas vistas; además, en la zona del mar también podréis ver “Skala de la
villa” o de la kasbah, en donde podréis encontrar a los artesanos más
destacados de madera del país.
Además, si sois fans de Juego de Tronos, puede que os suene la zona, ya que ha
sido escenario de su tercera temporada.
Destaca la Plaza de Mulay el Hassan,
donde encontraréis cafés y terrazas, donde disfrutar al atardecer de su
ambiente, y observar la muralla del Menzah y los restos del antiguo palacio
real.
Tampoco os podéis perder la Mezquita de Sidi Youssef en la calle Siaguin donde los
orfebres trabajan la plata; la Torre del Reloj; las plazas de Bab el Sebaa y
Chez Chaoni donde los músicos callejeros realizan actuaciones espontáneas; y el
mercado Souk el Jdid.
Al norte de Essaouira
se encuentra el barrio judío o Mellah, con antiguas sinagogas como Slat Lkahal
o Slat Attia; rodeada junto a la puerta Bab Marrakech
de un mercado y al exterior se ve las ruinas de la iglesia portuguesa del
S.XVIII.
Su Zoco, dividido en varias partes según sus gremios, en los que
encontrareis especias y comidas diversas, tanto pescados,
joyas de plata y oro, artesanía marroquí como alfombras, una casa de subastas y
un mercadillo también conocido como “la joutia”; en este mercadillo
encontrareis las cosas más económicas que en las ciudades grandes como Marrakech.
El puerto de Essaouira, con sus barcos azules, fue uno de los más importantes del país, aunque actualmente
ha pasado a ser un puertecito encantador donde se venden sardinas, una ciudad
que vive de la pesca, desde el que podréis ver un precioso paisaje de los
mástiles y el azul océano, además de comer en un restaurante de la zona
el pescado más fresco.
Es una ciudad repleta de galerías de
arte, por sus calles veréis murales artísticos, además, en su calle Rue Tetouan encontrareis por ejemplo la Galerie la Kasbah,
entre otras.
También en las playas de Essaouira se pueden practicar deportes acuáticos, muy
típico el windsurf ya que sus vientos alisios favorecen su práctica; dar paseos
en dromedario o en caballo e incluso dar un paseo en barco.
-
Chefchaouen o Chaouen: También conocido como
“el Pueblo Azul” por su colorida Medina repleta de casas azules, unos de los puntos más turísticos de todo
Marruecos rodeado por las
montañas del Rif.
La razón de sus paredes
azules es debido a la hipótesis de que espanta mosquitos y, por otro lado, se
cree que fueron los judíos la que empezaron pintando de azul para distinguirla
del color verde del islam.
Sea por el motivo que
sea, la convierte en una de las ciudades más características y bonitas de Marruecos, por la que os debéis
dejar llevar y recorrer cada uno de sus rincones encantadores, sin miedo a
perderos ya que es una ciudad pequeñita y sus habitantes son muy amables.
El callejón El Asri,
rodeado de macetas de colores con unas escaleras azules, repleto de encanto que
hará que acabéis enamorados del pueblecito azul.
Una de las cosas que
debéis hacer en Chefchaouen es comprar tintes de pinturas si estáis pensando en decorar
alguna parte de vuestra casa como recuerdo de vuestro viaje.
La Mezquita Bab el Suk, una mezquita blanca con un precioso
minarete que destaca entre sus coloridas casas. Uno de sus callejones cercanos
está repleto de tiendecitas de artesanías y otro de ellos un callejón completamente
azul bautizado por los turistas como “el callejón Azul” donde no podréis
resistiros a tomaros unas cuantas fotos.
La plaza más típica de Chefchaouen llamada El Hauta, con
una fuente en el centro donde podremos ver la Mezquita del Suk, además de una
vista preciosa de las montañas del Rif, sacadas de una postal.
Otra plaza
imprescindible en vuestra visita será la Plaza Outa el Hammam, rodeada de
cafeterías y restaurantes, donde veréis la Mezquita Kebir y la Alcazaba desde la que hay unas preciosas vistas de Chefchaouen.
Mientras pasean por la
ciudad será toda una tentación ir haciendo fotos a cada rincón y a cada puerta
ya que son realmente bonitas. En busca de plazas, fuentes y tiendecitas.
La Fuente Ras-el-Na os
llamara la atención, ya que encontrareis a la gente lavando la ropa en su
lavadero y si hace calor a gente bañándose.
-
Mekne: Una de las cuatro
ciudades imperiales de Marruecos, además fue en su momento con el mandato de Mulay Ismail, capital
de Marruecos.
La plaza El-Hedim,
limitando por un lado con la Medina y al otro con la Ciudad Imperial, donde se reúnen sus habitantes,
posiblemente os recuerde a la plaza de Marrakech Jemaa el-Fna, tanto por su forma, como por sus puestecitos
ambulantes, espectáculos de música y su gran ambiente, además también encontraréis varios puestos de comida.
A uno de los laterales
de la plaza encontraréis
la impresionante puerta Bab El-Mansour, con 16 metros de altura ha pasado a ser
una de las más bonitas del país siendo así el icono de la ciudad.
La medina de esta ciudad fue
declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO a pesar de ser más pequeña
que el resto de las ciudades, es muy auténtica
y bonita ya que sus paredes destacan por sus maravillosos colores y la poca
altura de sus arcos.
Otra de las cosas
imprescindibles de Meknes es la Madraza Bou Inania, más pequeña y tranquila que
la de Fez. Toda una arquitectura
típica islámica, increíblemente bonita y encantadora.
Desde Meknes podréis
realizar una excursión a la ciudad santa de Mulay Idris, a la que muchos
creyentes realizan peregrinación anualmente, además podréis pasear por sus
calles o alrededor de las colinas que envuelven la ciudad.
Cerca de esta ciudad
también se encuentra Volubilis, el yacimiento arqueológico mejor conservado del
norte de África.
-
Assilah: Una encantadora ciudad
en la que justo se cruzan el mar Mediterráneo y el océano Atlántico, donde
podréis ver el Cabo Espartel, cuyo faro desprende una luz que se puede ver
hasta 23 millas náuticas.
Podréis visitar la
Grutas o Cuevas de Hércules, creadas por la erosión del viento y del agua del
mar, cuya forma se le llama “el mapa de África” debido a su similitud.
Assilah tiene una de las medinas
más limpias, bonitas y cuidadas, por esto fue denominada Patrimonio Histórico
de la Unesco. Caracterizada por su color blanco, su luminosidad y tranquilidad
que desprende mientras recorres la medina escuchando el sonido del mar de fondo
al descubrir sus preciosas puertas de colores. Además, también podréis observar
sus pinturas murales en algunas de sus paredes y las típicas tiendecitas de
alfombras, ropa u objetos de decoración artesanales.
Las murallas que la
rodean fueron construidas en el S.XV y sus puertas más importantes son Bab
Homar y Bab Bhar junto a la torre de la ciudad.
Uno de los lugares que
nos os podéis perder de esta preciosa ciudad es la Plaza Abdellah Guennoun,
donde se encuentra la torre Al Kamra un símbolo de la ciudad, punto de reunión
de la gente del pueblo, con varias cafeterías y donde las mujeres ofrecen hacer
tatuajes de henna.
Assilah es una ciudad costera, por lo que también podréis acercaros a ver
sus playas y si vais en verano incluso bañaros o dar un agradable paseo por sus
murallas al lado del mar.
Uno de los mejores
lugares donde debéis ver el atardecer es en el mirador Krikia, cercano al cementerio, al que se puede subir y
disfrutar de sus espectaculares vistas.
Saliendo de la medina por la puerta Bab Homar
podréis visitar la ciudad fuera de ella, donde podréis comer en alguno de los
restaurantes, visitar varias tiendas artesanales y recorrer esta zona con su
propio encanto.
-
Casablanca: Es la mayor ciudad de Marruecos, al igual que es el
puerto principal.
Al visitar esta gran
ciudad no puede faltar la visita a la Gran Mezquita Hassan II, situada sobre la playa cerca del puerto y la medina, con un minarete de
unos 200 metros de altitud, siendo el más alto del mundo. Además, como dato
curioso, tiene un rayo láser en su cima que apunta hacia la Meca con un alcance
de 30 km. Al visitarla descubriréis
lo inmensa e impresionante que es.
Entre la Mezquita y el puerto, hay un
amplio paseo rodeado de apartamentos de lujo, centros comerciales, hoteles y
zonas de oficinas.
Entre la Mezquita y el Faro de Hank,
podréis encontrar el famoso paseo llamado Paseo Hassan II, donde se encuentra
el cementerio cristiano, al lado de la playa de Ain Diab.
La ciudad antigua o medina de
Casablanca, fue destruida durante el terremoto
de 1755, por lo que poco a poco ha ido recuperándose y mejorando su atractivo
turístico. Rodeada de murallas decoradas con cañones, destacando la Torre del
Reloj. Por esta zona podréis encontrar varios santuarios como por ejemplo Sidi
Bou Smara y Sidi Belyout, además de varias mezquitas como Ould el Hamra, Dar El
Makhzen y la mezquita Jamma Souk.
Dentro de la medina, se encuentra la
iglesia de misión española San Buenaventura, restaurada como centro cultural.
Al igual, en el barrio judíos esta la sinagoga Etedgui, en cuyo cementerio
destaca la tumba del rabino Haim Pinto, famoso lugar de peregrinación.
La ciudad de Casablanca cuenta con numerosos
edificios mezcla de Art decó, modernismo y elementos tradicionales marroquíes. La mayoría los podréis
encontrar en el Boulevard Mohammed V, donde encontrareis curiosos y bonitos
edificios como el Hotel Lincon, Hotel Guynemer o por ejemplo diversos cines
como cine Rialto o Libertad, aunque algún otro por esta zona se encuentra abandonado.
Os recomiendo recorrer
la calle Príncipe Muley Abdalá, el Mercado central con preciosas fuentes, el
Bulevar Meskini y la Plaza de 16 de noviembre, donde abundan edificios
coloniales y cafeterías.
Cerca de la Plaza
Mohamed V se encuentran los edificios más
grandes de la época colonial como el Palacio de la Justicia, la sede de la
Wilaya (el ayuntamiento), el Banco de Marruecos y el Gran teatro de Casablanca, uno de los
lugares culturales más destacados de África.
Cerca del Parque de la
Liga Árabe se encuentra la antigua Catedral del Sagrado Corazón de estilo
modernista, desacralizada desde 1970, actualmente utilizada para actividades
culturales.
En el distrito Mers Sultan, una de las zonas más populares de Casablanca, se combina la
tradición marroquí y el urbanismo moderno, un lugar idóneo para realizar
compras de artesanías, especias o las típicas babuchas (zapatillas). Podréis
ver el Palacio Real rodeado de jardines y residencia usual de gente importante
en sus visitas, como por ejemplo la realeza.
En este barrio también
destacan los jardines del Habous y la mezquita de Al Mohamedi Moulay Youssef, además, os recomiendo una visita
al zoco de las aceitunas, un
barrio muy comercial.
En Casablanca se encuentra el paseo
marítimo repleto de gran lujo y diversión, llamado La Corniche de Aïn-Diab,
donde podréis salir de fiesta e ir a la playa, grandes centros comerciales o
visitar el faro de El Hank para ver unas vistas panorámicas de la ciudad. Al
sur del paseo, se encuentra una pequeña aldea llamada Sidi Bou Abderrahmane, a
la que únicamente pueden acceder con marea baja, donde se encuentran
yacimientos prehistóricos y un parque arqueológico.
-
Rabat: Otra de las ciudades
imperiales de Marruecos, capital política del país.
Su medina es una de las aseadas y
fáciles de visitar, se encuentra
rodeada de murallas construida por los andalusíes que fueron expulsados de
España, en ella se pueden diferenciar varias puertas a la ciudad como Bab
Bouiba, Bab Chellah o Bab Mellah.
Su calle más animada y la principal se llama Suiqa, donde encontraréis tiendas de artesanías, la gran mezquita Jemaa Kebir y la mezquita Jemaa de Muley
Sliman.
Destacan también la
calle de los Cónsules y la calle Souk es Sebat, dos zonas muy comerciales de la
ciudad.
Junto a la medina y al mar, podréis ver
la Alcazaba de los Oudayas en un acantilado a la orilla del río Bou Regred, un
antiguo fuerte militar.
Entrando por la puerta
Bab Oudaya podréis encontrar calles pequeñas de paredes blancas y añil, donde
destaca la mezquita más antigua de la ciudad El Atiqa, la torre de los Corsarios y el jardín Andaluz.
Al este de la medina destacan las ruinas
almohades del cementerio musulmán de los Mártires, además del antiguo barrio
judío Mellah.
Rodeando la ciudad de Rabat, se encuentra su
muralla junto al río Bou Regret, conservando cinco puertas, entre las que
destaca la preciosa puerta Bab Rouah.
En la explanada de la
Torre de Hassan, emblema de la ciudad, se encuentran las ruinas de una antigua mezquita almohade, formada por
la Torre de Hassan con 44 m de
altura y a su alrededor unas 200 columnas, de esta manera se puede llegar a
imaginar el tamaño de su obra original, cuyo arquitecto dicen que es el mismo
que la Giralda de Sevilla. Además, frente a la torre se encuentra el Mausoleo
de Mohamed V – Hassan II, el cual se puede visitar por no musulmanes.
La Necrópolis de Chellah
Sellah, una antigua ciudad romana destruida en el terremoto de 1755, en cuyo
interior se puede ver perfectamente restos de fuentes, las termas y el mercado
entre otros.
Rodeado por las murallas
del Mechouar se encuentra el Palacio de Rabat de 50 hectáreas, rodeado por diversos importantes edificios de la
ciudad como edificios administrativos o el Gabinete Real.
En la Ciudad Moderna de Rabat encontraréis
amplias avenidas con grandes edificios, en la que destaca la Avenida Mohamed V,
donde encontraréis importantes edificios coloniales como el Banco de Marruecos o el Parlamento o
la Mezquita de
estilo neo-morisco Al Sunna.
Al igual, destaca la
Avenida Hassan II, un lugar muy transitado y comercial donde se ubica el
mercado central, además de ver la Catedral Católica de San Pedro. Junto a ella encontraréis la Plaza Pietri, mercado de las flores de Rabat.
En Rabat destacan dos preciosos
jardines que os recomiendo visitar, el Jardín Botánico de Les Essais y el de
Belvédère, declarados patrimonio nacional, donde abundan exóticas plantas y
árboles frutales.
La Ribera del río
Bouregreg se encuentra en pleno desarrollo, convirtiéndose como una gran zona
turística, con diversas cafeterías, embarcaderos, el puerto deportivo y
heladerías. Además del Puente
Mohamed VI para cruzar el río.
-
Agadir: Donde la cordillera del
Atlas llega al mar, se encuentra esta gran moderna ciudad atlántica, protegida
así de vientos y el desierto.
Destaca su amplio paseo
marítimo repleto de restaurantes y tiendas, además de los Bulevares o avenidas
llamadas FAR, Mohamed V, Hassan II y el 20 de agosto.
Un punto interesante de
visitar es el Barrio Nuevo Talborjt, donde se ubican los jardines de Olhao e
Ibn Zidoum, el Museo de la Memoria, las Mezquitas Loubnane y Mohamed V y la
iglesia Católica de Santa Ana entre otros edificios importantes.
Destaca su puerto
deportivo al norte del paseo marítimo, uno de los más importantes del país,
además de la mezquita de Sidi Bouknadel, patrón de la ciudad y protector de los
pescadores. Además, os recomiendo una visita a la antigua Kasbah Agadir
Oufella, unas ruinas en las alturas de Agadir desde donde se divisan unas
preciosas vistas.
En Agadir se encuentra
la Noria “La grande Roue de Agadir”, la más grande
de África con 50m de altura y 27 cabinas, desde donde se divisa perfectamente
la ciudad. Además, también cuenta con un
circuito de Karts y el parque de atracciones Xtreme Park, junto con el Estadio
de Fútbol.
Las playas de Agadir con
una distancia de 7km, son de arena dorada, con aguas cristalinas cuyas puestas
de sol son un atractivo turístico más, donde se puede practicar diversos
deportes como el surf, kitesurf o windsurf, además de la pesca de caña o
submarina. Donde destaca la playa de Taghazout por excelencia para el surf.
En esta ciudad se
celebran diversos festivales como el Festival de la Miel en junio, el Festival
Timitar durante el mes de julio de música amazigh y la Fiesta del Boujloud
durante tres días, un estilo de carnaval de origen bereber muy popular.
Podréis visitar el zoco el Had, uno de los
mercados más grandes de la región con más de 6000 tiendecitas donde comprar infinidad de cosas desde
aceite de Argán, hasta muebles o artesanías.
Su mercado central es un
lugar magnífico para la compra de
especias y para comer.
-
Taroudant: Esta ciudad-mercado se encuentra en el valle del río Suss, es
una ciudad plenamente mercantil, ya que tiene un zoco
junto a cada una de las plazas centrales y otro semanal fuera de las murallas
de la ciudad.
La muralla que rodea la medina tiene un color rojizo y 6 km de longitud,
repleta de cuidados y preciosos jardines con bastiones y palmeras, además
cuenta con 9 puertas conservadas a dia de hoy todavía intactas.
En el interior de la medina destacan la plaza de Asarag rodeada de animados
zocos con sus habitantes y la kasba (barrio
antiguo de ciudades árabes característico por sus calles estrechas). Además, se
considera una de las más destacadas de Marruecos.
Taroudant es el principal centro
artesano de la región por su influencia de antepasados judios que trabajaban excelentemente
el cuero, esteras y joyas de plata o armas con ilustraciones de plata entre
otras cosas. Además, debido a su cercanía a Agadir, es un lugar muy turístico,
a parte de por su belleza.
Por esta zona, es muy típico una
forma de decorar los techos llamada “tataoui” utilizando maderas o fibras
vegetales como laurel o caña.
Al visitar la ciudad podreis visitar
tres zocos distintos, el principal mercado de la
medina el zoco
arabe; el zoco bereber; y los domingos por la
mañana al norte de la medina fuera de la puerta
Bab al Khemis el gran zoco al norte de la medina. Ideal para la compra de especias como azafrán,
frutas, alimentos y artesanías.
Destaca en la ciudad el Festival de
Música Daqqa Roudania, para hacer notar el peculiar arte de
Taroudant,destacando por su folklore, su música, sus mujeres vestidas de azul
intenso y sus tradiciones bereberes.
Cuenta con infinidad de sitios de
alojamiento de calidad, además los turistas suelen utilizar la ciudad como base para visitar las
cordilleras del Atlas y el Anti Atlas, sus pueblecitos típicos y repletos de
pura artesanía, desprendiendo puro encanto. Os recomiendo visitar la Mezquita de Tinmel construida en 1153 en el Alto Atlas
si tenéis tiempo, ya que es sorprendente.
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Ouarzazate: Encontramos esta
ciudad a los pies del Atlas a 1160 m de
altitud, o llamada también la puerta del
desierto, donde se unen los ríos Dades y Draa, un centro turístico,
militar y comercial, base de viajes y excursiones para el desierto.
La arquitectura típica de estos
valles pre-saháricos es la fortificación, podremos encontrar “La kasba de
Taourirt”, en su caso es la más grande de Marruecos,
un edificio con varios pisos y torres de vigilancia y en ocasiones un patio
central, actualmente restaurada y por ello se pueden apreciar perfectamente
todos y cada uno de sus detalles; y el “Alcázar o ksar” rodeando el pueblo con
murallas y torres en diferentes puntos, con grandes entradas, en cuyo interior
hay mezquitas, hospederías, zona de festejos, y casas.
Cerca de Ouarzazate se encuentra la
Kasbah de Tifoultoute, menos vistosa que la anterior pero sigue siendo muy
atractiva, rodeada de palmeras y con unas buenas vistas a la ciudad, utilizada
mucho en el mundo del cine.
Además, se han creado “Estudios de
Cine Atlas” uno de los mayores estudios de cine del mundo, ya que los oasis, el
desierto, los montes del Atlas y las kasbahs crean un espectacular telón de
fondo, donde sus habitantes debutan como extras, por lo que tiene mucha fama.
Donde se han rodado series y películas como Jesús de Nazaret, La guerra de las
Galaxias, Gladiator y Juego de Tronos entre otras.
Destaca en esta ciudad las
tradiciones como la música o la danza, que sus ciudadanos visten llamativos
trajes para moverse al ritmo de panderetas y tambores. Realizan varios
festivales al año como por ejemplo el Festival Nacional Ahwac y el Festival de verano.
La vida en la ciudad se desarrolla
en su plaza principal llamada plaza de Al Mouahidine. Donde se observa la vida
que llevan que se desenvuelve de esa manera desde hace siglos y además de su
mercado, donde podréis comprar desde alfombras o artesanías hasta comida
típica.
En las cercanías de Ouarzazate se
encuentra la Presa de El Manssur, un lago ideal para la observación de aves,
además se puede hospedar por la zona y jugar al golf.
Otras excursiones o visitas que
podéis realizar próximas a Ouarzazate son el Valle del Draa; el Valle del Dades, con el gran
palmeral y el yacimiento de dinosaurios de Tazouda; Todra; el gran Atlas;
y la ruta de las mil Kasbahs. A los que se
pueden realizar visitas hospedandose en esta preciosa y particular ciudad.
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Figuig: Situado a 900m de
altitud al pie de la meseta del Atlas Sahariano. Es el
oasis más cercano a Europa y el oasis sahariano más importante, además, está
considerado Bien Cultural por la UNESCO.
Un enorme palmeral que nació gracias
a los pozos artesianos, cuya agua se reparte hacia las zonas de cultivo.
Dedicada también la zona al cultivo de dátiles, olivos y algunas frutas.
En la ciudad se aprecian 7 fuertes o
Ksars, torres de vigilancia, el minarete octogonal del S.XVI y barrios
amurallados y laberínticos que permitían en verano combatir el calor de la
tierra pre sahariana.
Destaca por su artesanía como las
chilabas, alfombras y burnous (una capa con capucha típica bereber), estas
artesanías están confeccionadas con sus propias materias primas como por
ejemplo la lana de las ovejas. Al igual que fabrican ollas para el couscous y
tbaq (cestas planas, suaves, utilizadas para preparar el couscous). Otro tipo
de artesanos se dedica a trabajar la madera, la arcilla y el hierro.
La ciudad de Figuig destaca por su
urbanismo tradicional bereber, por su palmeral y además, por ser usada por
turistas como base en sus visitas y
rutas por el desierto de Merzouga, Zagora y Errachidia entre otros.
Cerca podremos encontrar el Oasis de
Ich, un oasis en una zona montañosa de gran belleza natural, con numerosas
fuentes y un pantano, el cual permite la posibilidad de tener ciertos cultivos.
Además es un lugar en el que se pueden encontrar varios santuarios religiosos.
Desde Figuig se podrán realizar
rutas a pueblos o aldeas cercanas por la zona de las montañas como por ejemplo
Boudnid, Oujda o Bouarfa, donde descubriréis la vida ganadera de las montañas
de Marruecos.
2.2.Qué hacer
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Los jardines de la
menara
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Palacio el Badi y el
palacio de la bahía
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Las tumbas Saadíes
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Jardines Majorelle y
museo de Yves Saint-Laurent
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La Madrasa Ben Youssef
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Las medinas y Zocos
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La Plaza Jemaa el Fna
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Tomar un couscous, un té
con pastas o dulces tradicionales
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Visitar el Atlas
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Las gargantas del dades
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Las dunas de Erg Chebbi:
Zona que hace frontera con Argelia