VIAJAR A MARRUECOS

  1. Introducción

 

Descubre las maravillas de este país africano, donde se mezclan influencias europeas, africanas y árabes. Un país de contrastes, historia, arte y cultura donde descubrirás paisajes y escenarios de lo más alucinante entre los que destaca el mágico desierto del Sahara, las montañas del Atlas y sus imperiales ciudades, disfrutando en todo momento de una rica y especiada gastronomía y de la vida de sus ciudades, donde también practicarás el arte del regateo en sus coloridos zocos.

 

Oficialmente conocido como el Reino de Marruecos, situado al norte de África, con costa en el mar Mediterráneo y el océano Atlántico, separado de Europa por el estrecho de Gibraltar, limitando al este con Argelia, al norte con España y al sur con el Sahara Occidental.

 

Su capital es Rabat y su ciudad más poblada es Casablanca. En todo el país se habla árabe y bereber, además muchos de sus habitantes también saben francés y español, además de los variados dialectos del árabe o del bereber.

 

En Marruecos la moneda oficial es el Dirham marroquí, equivalente 1€ igual a 10,68 dírham marroquí.

El huso horario del país es UTC+1, lo que quiere decir que en invierno tiene una hora menos y en verano dos horas menos que en España, cosa muy importante que deberéis tener en cuenta cuando viajéis a Marruecos y sobre todo cuando queráis hacerlo a través de avión.

 

Los marroquíes son la mayoría de la religión islámica sunita, practicada por un 98,3% de la población.

 

El clima en Marruecos varía según donde nos ubiquemos, ya que tiene costa mediterránea, costa atlántica, montañas y desierto, por lo que es cambiante.

Es el típico clima mediterráneo con variaciones en invierno desde 12º hasta 25º, aunque en su interior es más caluroso durante el año. En verano tienen altas temperaturas, pudiendo sobrepasar los 40º pero con bajadas por la noche.

En el Atlas, sin embargo, puede bajar la temperatura hasta los -20º, donde caen las precipitaciones entre el Atlas medio y el norte, el resto del país apenas tiene precipitaciones.

 

Para poder visitar este alucinante país no es necesario tener visado a no ser que se vayan a superar los 90 días de estancia, pero si es necesario tener vigente el dni y el pasaporte.

 

Al viajar a Marruecos, como siempre deberéis tener en cuenta los tipos de enchufes que utilizan, son del tipo C / E, y aunque son los más comunes en España os recomiendo llevar un adaptador para todo tipo de enchufes por si acaso.

Además, siempre es importante consultar con la compañía telefónica la disponibilidad de internet y llamadas en este país, por si surge cualquier imprevisto tener la posibilidad de realizar llamadas, además, el número de la embajada del país de origen siempre debemos tenerlo a mano.

 

Para llegar al país, se puede hacer a través de avión o a través de barco-ferry, según donde nos encontremos, ya que si nos encontramos en el sur de España, podremos llegar a través de ferris desde Algeciras pudiendo pasar también el vehículo si lo desean; si se encuentran es otro punto más lejano podrán coger un avión, desde casi cualquier aeropuerto de España hasta Tánger, Fez, Marrakech, Rabat, Agadir, Tetuán, Casablanca y algún destino más, lo bueno es que pueden llegar a ser realmente económicos si se sacan con antelación.

 

  1. Zonas

2.1.Qué ver

 

Marruecos está dividido en 12 regiones de las cuales vamos a comentar a continuación sus ciudades más interesantes que no os podéis perder a la hora de viajar a este país tan exótico y de diversidad cultural, para vivir la hospitalidad árabe, el aroma de sus especias y la cerámica de un tajín.

A nivel turístico se podría resumir Marruecos en 4 zonas distintas: El norte de Marruecos, la costa atlántica, el atlas marroquí y el desierto de Sahara.

 

 

-          Marrakech: Esta ciudad amurallada repleta de palacios, jardines y preciosas mezquitas, conocida como “la ciudad roja”, donde deberán perderse por la medina (la ciudad antigua amurallada) y visitar sus increíbles zocos como el de la plaza Rahba Kedima o la plaza de las especias, donde regatear al comprar algún fantástico recuerdo, especias, telas o prendas de ropa.

Os recomiendo probar sus famosos y deliciosos tés marroquíes con algún dulce típico en alguna terraza y alojaros en algún Riad (sus típicos hoteles con arquitectura marroquí que os dejarán embobados).

Podréis entrar en un hammam tradicional donde daros un masaje que os dejará como nuevos.

No podéis perderos la “Medersa Ben Youssef”, un antiguo centro del saber, donde iban a estudiar el Corán, actualmente contemplareis un gran ejemplo del arte y la arquitectura árabe.

Podrán observar el zoco de los tintoreros, cercano a la fuente Mouassine, donde todavía realizan talleres de tintado tradicional de prendas o telas.

Debéis daros un paseo por la muralla de la medina donde podréis observar sus fantásticas puertas como la Puerta Bab Agnaou.

El Palacio de la Bahía, donde podréis dar paseos por sus patios y jardines.

La Mezquita Koutoubia, la más importante de Marrakech, donde destaca su minarete. Además, encontraréis el último resto de arte almorávide de Marrakech, la Qoubba almorávide.

Las Tumbas Saadíes, una de las visitas imprescindibles cuando viajan a Marruecos, con un mausoleo precioso.

Otra de las cosas que ver y hacer imprescindible en Marrakech es ver y recorrer la Plaza de Jamaa el Fna tanto de día como por la noche, con muchísimos puestecitos de comida, artículos, especias e infinidad de cosas.

Visitar las Cascadas de Ouzoud, consideradas una de las más bonitas y altas del país.

Otra actividad que os recomiendo es la visita a los Jardines Majorelle de Yves Saint Laurent, donde relajarse y desconectar mientras disfrutáis de sus diversas especies y colores.

Cerca de Marrakech se encuentra el desierto de Merzouga, donde descubrir las Gargantas del Dades y del Todra, donde podréis visitar la Kasbah de Ait Ben Haddou, una antigua ciudad fortificada declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987 donde se ha realizado varias películas y series como por ejemplo Juego de Tronos, Gladiator y muchas más.

 

-          Tetuán: Conocida como “La Paloma Blanca”, una ciudad de casas blancas agrupadas en el norte de Marruecos, a 63 km de Tánger y 66 km de Chefchaouen, en el valle del río Martil, entre las cordilleras del Rif.
Además, es uno de los puertos más importantes de
Marruecos en el mediterráneo.

Su medina está clasificada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, una de las mejores conservadas y de las más auténticas de Marruecos, aunque curiosamente no es muy turística, lo que hace posible vivir una experiencia marroquí real entre sus habitantes.

En ella encontrareis varios mercados de alimentación de frutas, verduras, especias, donde sus habitantes realizan sus compras diarias, al igual que veréis tiendas de cosmética natural, ubicado en la Calle Trankat, la calle comercial por excelencia, conectada por la puerta Bab Tut con la plaza Zok el Foqui.

Su casco antiguo será uno de los más bonitos que puedan visitar en todo Marruecos, ya que es uno de los mejores conservados.

Tetuán es una ciudad con numerosas escuelas y talleres de arte, ideal para los amantes del arte, además en la medina también podréis encontrar varios talleres y zocos artesanales, donde trabajan alfombras, pieles madera, joyas…

Con plazas y parques impecables y perfectos para pasear, además, cuenta con unas playas maravillosas que conservan su belleza natural, muy valoradas por los marroquíes. Una de sus plazas más famosas es la plaza de Hassan II con el Palacio del Jalifa, antigua residencia del sultán y actual Palacio Real.

Otra imprescindible es Feddan Park, una réplica de la antigua Plaza de España, desde donde hay unas preciosas vistas de la medina y un lugar ideal para pasear al atardecer.

Tetuán cuenta con gran número de mezquitas y minaretes, aunque a sus mezquitas únicamente solo pueden acceder los fieles, se pueden apreciar desde fuera su belleza y cómo entran a la hora del rezo.

En esta ciudad, también podréis disfrutar de la experiencia de visitar un auténtico hammam público, unos baños árabes.

Al igual que en la mayoría de las ciudades de Marruecos, cerca de la medina podréis encontrar sus curtidurías, donde tratan y tintan las pieles, esta sin embargo es más pequeña por ejemplo que la de Fez, por lo que la podréis visitar sin guía.

Tetuán fue capital del Protectorado español en Marruecos, de ahí su estrecha vinculación con España, por lo que por el aumento de su población crearon un ensanche de su casco antiguo y lo nombraron el “Ensanche español”, donde en la serie y libro de “El tiempo entre costuras” relata la vida en esa época, que transcurre en Tetuán.

 

-          Tánger: Conocida también por ser la “puerta” a Marruecos por el Mediterráneo y por su exotismo.

Una de las cosas que no te puedes perder de Tánger es su alcazaba o Kasbah, la zona alta de la medina, un recinto amurallado repleto de callejuelas laberínticas donde encontrareis infinidad de riads para alojaros, al igual que también veréis un antiguo mirador de la antigua fortificación portuguesa donde disfrutas de unas preciosas vistas del puerto de Tánger y a lo lejos la costa española. Además, en esta zona también se encuentra el Museo de la Kasbah, el antiguo Palacio del Sultán.

La Medina de Tánger, la ciudad antigua, conserva totalmente su esencia característica árabe, donde se observan todavía sus murallas y torres de la antigua fortificación, donde os debéis “perder” recorriendo sus callejuelas estrechas llenas de encanto.

A la Medina, podréis entrar por la plaza principal conocida por “La plaza del 9 de abril”, el centro neurálgico de esta ciudad, donde se encuentran varios edificios emblemáticos como la Mezquita Sidi Bu Abid o el Palacio Mendub. Una plaza con un gran ambiente, donde se sitúan zocos y mercados en los que podréis realizar compras de todo tipo a través del regateo. Si bajan por la Medina hasta la calle Siagin, encontrarán el Zoco Chico, una plaza con pequeños hotelitos y con cafeterías con un montón de ambiente, donde antiguamente se reunían los artistas.

Otra de las visitas imprescindibles al visitar Tánger, es ir al mercado central, un pleno laberinto de tiendecitas de alimentación y especias en su pura esencia, donde os recomiendo comprar vuestras favoritas.

Uno de los mayores puntos de interés de Tánger son las mezquitas, entre las que destaca la Gran Mezquita, una antigua catedral portuguesa, aunque no pueden entrar los no creyentes, se puede ver desde fuera y disfrutar su maravillosa puerta de arquitectura árabe.

 

-          Fez: Esta ciudad medieval está considerada como el centro cultural y religioso del país, famosa por su universidad.

Su Medina está declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981, considerada la mayor zona peatonal del mundo, organizada por gremios, un verdadero encanto el perderse por sus callejuelas para descubrir nuevos rincones y sus variados zocos, como por ejemplo Attarine, Henna o Nejjarine.

En el centro de la Medina podemos encontrar la Plaza Seffarine, donde se practica el oficio más antiguo, los artesanos caldereros, donde veréis trabajando la forja y dando forma a distintos objetos metálicos, además, podréis visitar la Madrasa Seffarine.

La Calle Talaa Tabira es la principal arteria comercial, llena de todo tipo de tiendas, desde telas hasta especias o herrerías. Además de la calle Talaa Sghira, la “hermana” de la anterior, obligatorio recorrerlas de arriba abajo para vivir Fez en toda su esencia.

Otra de sus calles que debéis recorrer antes de iros, es la calle Rainbow Street Art, un callejón repleto de decoraciones en sus murales y de tiendecitas de artesanías variadas.

Uno de los accesos a la medina más bonitos es la “Puerta Azul” o Bab Bou Jeloud, en la que nada más atravesarla parece que estás entrando en una película como la de Aladin.

En Fez podréis encontrar uno de los grandes ejemplos de la arquitectura árabe y persa, la Madrasa Bou Inania, un antiguo centro o escuela coránica, la única en Fez que tiene minarete, ya que funcionaba como mezquita los viernes antiguamente.

Otro de los imprescindibles, es la vista al Mausoleo de Mulay Idriss, el Rey de Marruecos y fundador de Fez, la pena es que los no creyentes no pueden entrar, pero se puede apreciar desde fuera su belleza, está considerado un lugar de peregrinaje para muchos musulmanes.

La puerta Bab Rcif a la medina, da lugar a la plaza Rcif, uno de los puntos de reunión de los locales, donde veréis puestecillos ambulantes y muchísimo ambiente, además de la mezquita Rcif y unas vistas preciosas de la medina.

Una atracción estrella de Fez es visitar alguna de sus típicas curtidurías, sitio donde trabajan el cuero y lo tiñen, postal típica de Fez, donde podréis comprar algún recuerdo, una cosa curiosa es que a la entrada suelen dar una ramita de menta, ya que a mucha gente le molesta el olor tan intenso.

Por último, pero no menos importante, no podéis marcharos de Fez sin visitar el Palacio Real, una verdadera obra de arte, donde quedareis asombrados por su bellísima arquitectura y decoraciones, uno de los palacios más antiguos de Marruecos, ubicado a las afueras de la Medina, compuesto por siete puertas de bronce con azulejos de distintos colores donde predominan el azul de Fez y el verde del islam, representando los siete niveles de la monarquía y los siete días de la semana. Además, en los alrededores encontrareis el barrio judío o Mellah, por el que también podréis pasear y notareis cierta diferencia en sus construcciones en comparación a la medina.

Como consejo, intentas no visitar la medina un viernes, ya que es día festivo y muchos comercios estarán cerrados.

 

-          Essaouira: La ciudad llamada “la perla azul del Atlántico”, debido a que sus colores de las fortificaciones color ocre y sus casas blancas de puertas azules contrastan con el cielo azul.

Su Medina ha sido declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, una visita obligatoria, de colores blanca y azul, por donde pasear, hacer fotos, descubrir sus murallas y sus casas de puertas azules.

Las puertas más famosas de su muralla son Bab Marrakech, Bab Doukkala y Bab Sebaa, cada una orientada a una zona distinta de la ciudad.

Una imagen típica de Essaouira es la fortaleza frente al puerto “Skala del puerto” con dos torres de defensa a la que podréis subir para observar sus preciosas vistas; además, en la zona del mar también podréis ver “Skala de la villa” o de la kasbah, en donde podréis encontrar a los artesanos más destacados de madera del país.

Además, si sois fans de Juego de Tronos, puede que os suene la zona, ya que ha sido escenario de su tercera temporada.

Destaca la Plaza de Mulay el Hassan, donde encontraréis cafés y terrazas, donde disfrutar al atardecer de su ambiente, y observar la muralla del Menzah y los restos del antiguo palacio real.

Tampoco os podéis perder la Mezquita de Sidi Youssef en la calle Siaguin donde los orfebres trabajan la plata; la Torre del Reloj; las plazas de Bab el Sebaa y Chez Chaoni donde los músicos callejeros realizan actuaciones espontáneas; y el mercado Souk el Jdid.

Al norte de Essaouira se encuentra el barrio judío o Mellah, con antiguas sinagogas como Slat Lkahal o Slat Attia; rodeada junto a la puerta Bab Marrakech de un mercado y al exterior se ve las ruinas de la iglesia portuguesa del S.XVIII.

Su Zoco, dividido en varias partes según sus gremios, en los que encontrareis especias y comidas diversas, tanto pescados, joyas de plata y oro, artesanía marroquí como alfombras, una casa de subastas y un mercadillo también conocido como “la joutia”; en este mercadillo encontrareis las cosas más económicas que en las ciudades grandes como Marrakech.

El puerto de Essaouira, con sus barcos azules, fue uno de los más importantes del país, aunque actualmente ha pasado a ser un puertecito encantador donde se venden sardinas, una ciudad que vive de la pesca, desde el que podréis ver un precioso paisaje de los mástiles y el azul océano, además de comer en un restaurante de la zona el pescado más fresco.

Es una ciudad repleta de galerías de arte, por sus calles veréis murales artísticos, además, en su calle Rue Tetouan encontrareis por ejemplo la Galerie la Kasbah, entre otras.

También en las playas de Essaouira se pueden practicar deportes acuáticos, muy típico el windsurf ya que sus vientos alisios favorecen su práctica; dar paseos en dromedario o en caballo e incluso dar un paseo en barco.

 

 

-          Chefchaouen o Chaouen: También conocido como “el Pueblo Azul” por su colorida Medina repleta de casas azules, unos de los puntos más turísticos de todo Marruecos rodeado por las montañas del Rif.

La razón de sus paredes azules es debido a la hipótesis de que espanta mosquitos y, por otro lado, se cree que fueron los judíos la que empezaron pintando de azul para distinguirla del color verde del islam.

Sea por el motivo que sea, la convierte en una de las ciudades más características y bonitas de Marruecos, por la que os debéis dejar llevar y recorrer cada uno de sus rincones encantadores, sin miedo a perderos ya que es una ciudad pequeñita y sus habitantes son muy amables.

El callejón El Asri, rodeado de macetas de colores con unas escaleras azules, repleto de encanto que hará que acabéis enamorados del pueblecito azul.

Una de las cosas que debéis hacer en Chefchaouen es comprar tintes de pinturas si estáis pensando en decorar alguna parte de vuestra casa como recuerdo de vuestro viaje.

La Mezquita Bab el Suk, una mezquita blanca con un precioso minarete que destaca entre sus coloridas casas. Uno de sus callejones cercanos está repleto de tiendecitas de artesanías y otro de ellos un callejón completamente azul bautizado por los turistas como “el callejón Azul” donde no podréis resistiros a tomaros unas cuantas fotos.

La plaza más típica de Chefchaouen llamada El Hauta, con una fuente en el centro donde podremos ver la Mezquita del Suk, además de una vista preciosa de las montañas del Rif, sacadas de una postal.

Otra plaza imprescindible en vuestra visita será la Plaza Outa el Hammam, rodeada de cafeterías y restaurantes, donde veréis la Mezquita Kebir y la Alcazaba desde la que hay unas preciosas vistas de Chefchaouen.

Mientras pasean por la ciudad será toda una tentación ir haciendo fotos a cada rincón y a cada puerta ya que son realmente bonitas. En busca de plazas, fuentes y tiendecitas.

La Fuente Ras-el-Na os llamara la atención, ya que encontrareis a la gente lavando la ropa en su lavadero y si hace calor a gente bañándose.

 

-          Mekne: Una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos, además fue en su momento con el mandato de Mulay Ismail, capital de Marruecos.

La plaza El-Hedim, limitando por un lado con la Medina y al otro con la Ciudad Imperial, donde se reúnen sus habitantes, posiblemente os recuerde a la plaza de Marrakech Jemaa el-Fna, tanto por su forma, como por sus puestecitos ambulantes, espectáculos de música y su gran ambiente, además también encontraréis varios puestos de comida.

A uno de los laterales de la plaza encontraréis la impresionante puerta Bab El-Mansour, con 16 metros de altura ha pasado a ser una de las más bonitas del país siendo así el icono de la ciudad.

La medina de esta ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO a pesar de ser más pequeña que el resto de las ciudades, es muy auténtica y bonita ya que sus paredes destacan por sus maravillosos colores y la poca altura de sus arcos.

Otra de las cosas imprescindibles de Meknes es la Madraza Bou Inania, más pequeña y tranquila que la de Fez. Toda una arquitectura típica islámica, increíblemente bonita y encantadora.

Desde Meknes podréis realizar una excursión a la ciudad santa de Mulay Idris, a la que muchos creyentes realizan peregrinación anualmente, además podréis pasear por sus calles o alrededor de las colinas que envuelven la ciudad.

Cerca de esta ciudad también se encuentra Volubilis, el yacimiento arqueológico mejor conservado del norte de África.

 

-          Assilah: Una encantadora ciudad en la que justo se cruzan el mar Mediterráneo y el océano Atlántico, donde podréis ver el Cabo Espartel, cuyo faro desprende una luz que se puede ver hasta 23 millas náuticas.

Podréis visitar la Grutas o Cuevas de Hércules, creadas por la erosión del viento y del agua del mar, cuya forma se le llama “el mapa de África” debido a su similitud.

Assilah tiene una de las medinas más limpias, bonitas y cuidadas, por esto fue denominada Patrimonio Histórico de la Unesco. Caracterizada por su color blanco, su luminosidad y tranquilidad que desprende mientras recorres la medina escuchando el sonido del mar de fondo al descubrir sus preciosas puertas de colores. Además, también podréis observar sus pinturas murales en algunas de sus paredes y las típicas tiendecitas de alfombras, ropa u objetos de decoración artesanales.

Las murallas que la rodean fueron construidas en el S.XV y sus puertas más importantes son Bab Homar y Bab Bhar junto a la torre de la ciudad.

Uno de los lugares que nos os podéis perder de esta preciosa ciudad es la Plaza Abdellah Guennoun, donde se encuentra la torre Al Kamra un símbolo de la ciudad, punto de reunión de la gente del pueblo, con varias cafeterías y donde las mujeres ofrecen hacer tatuajes de henna.

Assilah es una ciudad costera, por lo que también podréis acercaros a ver sus playas y si vais en verano incluso bañaros o dar un agradable paseo por sus murallas al lado del mar.

Uno de los mejores lugares donde debéis ver el atardecer es en el mirador Krikia, cercano al cementerio, al que se puede subir y disfrutar de sus espectaculares vistas.

Saliendo de la medina por la puerta Bab Homar podréis visitar la ciudad fuera de ella, donde podréis comer en alguno de los restaurantes, visitar varias tiendas artesanales y recorrer esta zona con su propio encanto.

 

-          Casablanca: Es la mayor ciudad de Marruecos, al igual que es el puerto principal.

Al visitar esta gran ciudad no puede faltar la visita a la Gran Mezquita Hassan II, situada sobre la playa cerca del puerto y la medina, con un minarete de unos 200 metros de altitud, siendo el más alto del mundo. Además, como dato curioso, tiene un rayo láser en su cima que apunta hacia la Meca con un alcance de 30 km. Al visitarla descubriréis lo inmensa e impresionante que es.

Entre la Mezquita y el puerto, hay un amplio paseo rodeado de apartamentos de lujo, centros comerciales, hoteles y zonas de oficinas.

Entre la Mezquita y el Faro de Hank, podréis encontrar el famoso paseo llamado Paseo Hassan II, donde se encuentra el cementerio cristiano, al lado de la playa de Ain Diab.

La ciudad antigua o medina de Casablanca, fue destruida durante el terremoto de 1755, por lo que poco a poco ha ido recuperándose y mejorando su atractivo turístico. Rodeada de murallas decoradas con cañones, destacando la Torre del Reloj. Por esta zona podréis encontrar varios santuarios como por ejemplo Sidi Bou Smara y Sidi Belyout, además de varias mezquitas como Ould el Hamra, Dar El Makhzen y la mezquita Jamma Souk.

Dentro de la medina, se encuentra la iglesia de misión española San Buenaventura, restaurada como centro cultural. Al igual, en el barrio judíos esta la sinagoga Etedgui, en cuyo cementerio destaca la tumba del rabino Haim Pinto, famoso lugar de peregrinación.

La ciudad de Casablanca cuenta con numerosos edificios mezcla de Art decó, modernismo y elementos tradicionales marroquíes. La mayoría los podréis encontrar en el Boulevard Mohammed V, donde encontrareis curiosos y bonitos edificios como el Hotel Lincon, Hotel Guynemer o por ejemplo diversos cines como cine Rialto o Libertad, aunque algún otro por esta zona se encuentra abandonado.

Os recomiendo recorrer la calle Príncipe Muley Abdalá, el Mercado central con preciosas fuentes, el Bulevar Meskini y la Plaza de 16 de noviembre, donde abundan edificios coloniales y cafeterías.

Cerca de la Plaza Mohamed V se encuentran los edificios más grandes de la época colonial como el Palacio de la Justicia, la sede de la Wilaya (el ayuntamiento), el Banco de Marruecos y el Gran teatro de Casablanca, uno de los lugares culturales más destacados de África.

Cerca del Parque de la Liga Árabe se encuentra la antigua Catedral del Sagrado Corazón de estilo modernista, desacralizada desde 1970, actualmente utilizada para actividades culturales.

En el distrito Mers Sultan, una de las zonas más populares de Casablanca, se combina la tradición marroquí y el urbanismo moderno, un lugar idóneo para realizar compras de artesanías, especias o las típicas babuchas (zapatillas). Podréis ver el Palacio Real rodeado de jardines y residencia usual de gente importante en sus visitas, como por ejemplo la realeza.

En este barrio también destacan los jardines del Habous y la mezquita de Al Mohamedi Moulay Youssef, además, os recomiendo una visita al zoco de las aceitunas, un barrio muy comercial. 

En Casablanca se encuentra el paseo marítimo repleto de gran lujo y diversión, llamado La Corniche de Aïn-Diab, donde podréis salir de fiesta e ir a la playa, grandes centros comerciales o visitar el faro de El Hank para ver unas vistas panorámicas de la ciudad. Al sur del paseo, se encuentra una pequeña aldea llamada Sidi Bou Abderrahmane, a la que únicamente pueden acceder con marea baja, donde se encuentran yacimientos prehistóricos y un parque arqueológico.

 

-          Rabat: Otra de las ciudades imperiales de Marruecos, capital política del país.

Su medina es una de las aseadas y fáciles de visitar, se encuentra rodeada de murallas construida por los andalusíes que fueron expulsados de España, en ella se pueden diferenciar varias puertas a la ciudad como Bab Bouiba, Bab Chellah o Bab Mellah.

Su calle más animada y la principal se llama Suiqa, donde encontraréis tiendas de artesanías, la gran mezquita Jemaa Kebir y la mezquita Jemaa de Muley Sliman.

Destacan también la calle de los Cónsules y la calle Souk es Sebat, dos zonas muy comerciales de la ciudad.

Junto a la medina y al mar, podréis ver la Alcazaba de los Oudayas en un acantilado a la orilla del río Bou Regred, un antiguo fuerte militar.

Entrando por la puerta Bab Oudaya podréis encontrar calles pequeñas de paredes blancas y añil, donde destaca la mezquita más antigua de la ciudad El Atiqa, la torre de los Corsarios y el jardín Andaluz.

Al este de la medina destacan las ruinas almohades del cementerio musulmán de los Mártires, además del antiguo barrio judío Mellah.

Rodeando la ciudad de Rabat, se encuentra su muralla junto al río Bou Regret, conservando cinco puertas, entre las que destaca la preciosa puerta Bab Rouah.

En la explanada de la Torre de Hassan, emblema de la ciudad, se encuentran las ruinas de una antigua mezquita almohade, formada por la Torre de Hassan con 44 m de altura y a su alrededor unas 200 columnas, de esta manera se puede llegar a imaginar el tamaño de su obra original, cuyo arquitecto dicen que es el mismo que la Giralda de Sevilla. Además, frente a la torre se encuentra el Mausoleo de Mohamed V – Hassan II, el cual se puede visitar por no musulmanes.

La Necrópolis de Chellah Sellah, una antigua ciudad romana destruida en el terremoto de 1755, en cuyo interior se puede ver perfectamente restos de fuentes, las termas y el mercado entre otros.

Rodeado por las murallas del Mechouar se encuentra el Palacio de Rabat de 50 hectáreas, rodeado por diversos importantes edificios de la ciudad como edificios administrativos o el Gabinete Real.

En la Ciudad Moderna de Rabat encontraréis amplias avenidas con grandes edificios, en la que destaca la Avenida Mohamed V, donde encontraréis importantes edificios coloniales como el Banco de Marruecos o el Parlamento o la Mezquita de estilo neo-morisco Al Sunna.

Al igual, destaca la Avenida Hassan II, un lugar muy transitado y comercial donde se ubica el mercado central, además de ver la Catedral Católica de San Pedro. Junto a ella encontraréis la Plaza Pietri, mercado de las flores de Rabat.

En Rabat destacan dos preciosos jardines que os recomiendo visitar, el Jardín Botánico de Les Essais y el de Belvédère, declarados patrimonio nacional, donde abundan exóticas plantas y árboles frutales.

La Ribera del río Bouregreg se encuentra en pleno desarrollo, convirtiéndose como una gran zona turística, con diversas cafeterías, embarcaderos, el puerto deportivo y heladerías. Además del Puente Mohamed VI para cruzar el río.

 

-          Agadir: Donde la cordillera del Atlas llega al mar, se encuentra esta gran moderna ciudad atlántica, protegida así de vientos y el desierto.

Destaca su amplio paseo marítimo repleto de restaurantes y tiendas, además de los Bulevares o avenidas llamadas FAR, Mohamed V, Hassan II y el 20 de agosto.

Un punto interesante de visitar es el Barrio Nuevo Talborjt, donde se ubican los jardines de Olhao e Ibn Zidoum, el Museo de la Memoria, las Mezquitas Loubnane y Mohamed V y la iglesia Católica de Santa Ana entre otros edificios importantes.

Destaca su puerto deportivo al norte del paseo marítimo, uno de los más importantes del país, además de la mezquita de Sidi Bouknadel, patrón de la ciudad y protector de los pescadores. Además, os recomiendo una visita a la antigua Kasbah Agadir Oufella, unas ruinas en las alturas de Agadir desde donde se divisan unas preciosas vistas.

En Agadir se encuentra la Noria “La grande Roue de Agadir”, la más grande de África con 50m de altura y 27 cabinas, desde donde se divisa perfectamente la ciudad.  Además, también cuenta con un circuito de Karts y el parque de atracciones Xtreme Park, junto con el Estadio de Fútbol.

Las playas de Agadir con una distancia de 7km, son de arena dorada, con aguas cristalinas cuyas puestas de sol son un atractivo turístico más, donde se puede practicar diversos deportes como el surf, kitesurf o windsurf, además de la pesca de caña o submarina. Donde destaca la playa de Taghazout por excelencia para el surf.

En esta ciudad se celebran diversos festivales como el Festival de la Miel en junio, el Festival Timitar durante el mes de julio de música amazigh y la Fiesta del Boujloud durante tres días, un estilo de carnaval de origen bereber muy popular.

Podréis visitar el zoco el Had, uno de los mercados más grandes de la región con más de 6000 tiendecitas donde comprar infinidad de cosas desde aceite de Argán, hasta muebles o artesanías.

Su mercado central es un lugar magnífico para la compra de especias y para comer.

 

-          Taroudant: Esta ciudad-mercado se encuentra en el valle del río Suss, es una ciudad plenamente mercantil, ya que tiene un zoco junto a cada una de las plazas centrales y otro semanal fuera de las murallas de la ciudad.

La muralla que rodea la medina tiene un color rojizo y 6 km de longitud, repleta de cuidados y preciosos jardines con bastiones y palmeras, además cuenta con 9 puertas conservadas a dia de hoy todavía intactas.

En el interior de la medina destacan la plaza de Asarag rodeada de animados zocos con sus habitantes y la kasba (barrio antiguo de ciudades árabes característico por sus calles estrechas). Además, se considera una de las más destacadas de Marruecos.

Taroudant es el principal centro artesano de la región por su influencia de antepasados judios que trabajaban excelentemente el cuero, esteras y joyas de plata o armas con ilustraciones de plata entre otras cosas. Además, debido a su cercanía a Agadir, es un lugar muy turístico, a parte de por su belleza.

Por esta zona, es muy típico una forma de decorar los techos llamada “tataoui” utilizando maderas o fibras vegetales como laurel o caña.

Al visitar la ciudad podreis visitar tres zocos distintos, el principal mercado de la medina el zoco arabe; el zoco bereber; y los domingos por la mañana al norte de la medina fuera de la puerta Bab al Khemis el gran zoco al norte de la medina. Ideal para la compra de especias como azafrán, frutas, alimentos y artesanías.

Destaca en la ciudad el Festival de Música Daqqa Roudania, para hacer notar el peculiar arte de Taroudant,destacando por su folklore, su música, sus mujeres vestidas de azul intenso y sus tradiciones bereberes.

Cuenta con infinidad de sitios de alojamiento de calidad, además los turistas suelen utilizar  la ciudad como base para visitar las cordilleras del Atlas y el Anti Atlas, sus pueblecitos típicos y repletos de pura artesanía, desprendiendo puro encanto. Os recomiendo visitar la Mezquita de Tinmel construida en 1153 en el Alto Atlas si tenéis tiempo, ya que es sorprendente.

 

-          Ouarzazate: Encontramos esta ciudad a los pies del Atlas a 1160 m de altitud, o llamada también la puerta del desierto, donde se unen los ríos Dades y Draa, un centro turístico, militar y comercial, base de viajes y excursiones para el desierto.

La arquitectura típica de estos valles pre-saháricos es la fortificación, podremos encontrar “La kasba de Taourirt”, en su caso es la más grande de Marruecos, un edificio con varios pisos y torres de vigilancia y en ocasiones un patio central, actualmente restaurada y por ello se pueden apreciar perfectamente todos y cada uno de sus detalles; y el “Alcázar o ksar” rodeando el pueblo con murallas y torres en diferentes puntos, con grandes entradas, en cuyo interior hay mezquitas, hospederías, zona de festejos, y casas.

Cerca de Ouarzazate se encuentra la Kasbah de Tifoultoute, menos vistosa que la anterior pero sigue siendo muy atractiva, rodeada de palmeras y con unas buenas vistas a la ciudad, utilizada mucho en el mundo del cine.

Además, se han creado “Estudios de Cine Atlas” uno de los mayores estudios de cine del mundo, ya que los oasis, el desierto, los montes del Atlas y las kasbahs crean un espectacular telón de fondo, donde sus habitantes debutan como extras, por lo que tiene mucha fama. Donde se han rodado series y películas como Jesús de Nazaret, La guerra de las Galaxias, Gladiator y Juego de Tronos entre otras.

Destaca en esta ciudad las tradiciones como la música o la danza, que sus ciudadanos visten llamativos trajes para moverse al ritmo de panderetas y tambores. Realizan varios festivales al año como por ejemplo el Festival Nacional Ahwac y  el Festival de verano.

La vida en la ciudad se desarrolla en su plaza principal llamada plaza de Al Mouahidine. Donde se observa la vida que llevan que se desenvuelve de esa manera desde hace siglos y además de su mercado, donde podréis comprar desde alfombras o artesanías hasta comida típica.

En las cercanías de Ouarzazate se encuentra la Presa de El Manssur, un lago ideal para la observación de aves, además se puede hospedar por la zona y jugar al golf.

Otras excursiones o visitas que podéis realizar próximas a Ouarzazate son el Valle del Draa; el Valle del Dades, con el gran palmeral y el yacimiento de dinosaurios de Tazouda; Todra; el gran Atlas; y la ruta de las mil Kasbahs. A los que se pueden realizar visitas hospedandose en esta preciosa y particular ciudad.

 

-          Figuig: Situado a 900m de altitud al pie de la meseta del Atlas Sahariano. Es el oasis más cercano a Europa y el oasis sahariano más importante, además, está considerado Bien Cultural por la UNESCO. 

Un enorme palmeral que nació gracias a los pozos artesianos, cuya agua se reparte hacia las zonas de cultivo. Dedicada también la zona al cultivo de dátiles, olivos y algunas frutas.

En la ciudad se aprecian 7 fuertes o Ksars, torres de vigilancia, el minarete octogonal del S.XVI y barrios amurallados y laberínticos que permitían en verano combatir el calor de la tierra pre sahariana.

Destaca por su artesanía como las chilabas, alfombras y burnous (una capa con capucha típica bereber), estas artesanías están confeccionadas con sus propias materias primas como por ejemplo la lana de las ovejas. Al igual que fabrican ollas para el couscous y tbaq (cestas planas, suaves, utilizadas para preparar el couscous). Otro tipo de artesanos se dedica a trabajar la madera, la arcilla y el hierro.

La ciudad de Figuig destaca por su urbanismo tradicional bereber, por su palmeral y además, por ser usada por turistas como  base en sus visitas y rutas por el desierto de Merzouga, Zagora y Errachidia entre otros.

Cerca podremos encontrar el Oasis de Ich, un oasis en una zona montañosa de gran belleza natural, con numerosas fuentes y un pantano, el cual permite la posibilidad de tener ciertos cultivos. Además es un lugar en el que se pueden encontrar varios santuarios religiosos.

Desde Figuig se podrán realizar rutas a pueblos o aldeas cercanas por la zona de las montañas como por ejemplo Boudnid, Oujda o Bouarfa, donde descubriréis la vida ganadera de las montañas de Marruecos.

 

 

 

2.2.Qué hacer

 

-          Los jardines de la menara

-          Palacio el Badi y el palacio de la bahía

-          Las tumbas Saadíes

-          Jardines Majorelle y museo de Yves Saint-Laurent

-          La Madrasa Ben Youssef

-          Las medinas y  Zocos

-          La Plaza Jemaa el Fna

-          Tomar un couscous, un té con pastas o dulces tradicionales

-          Visitar el Atlas

-          Las gargantas del dades

-          Las dunas de Erg Chebbi: Zona que hace frontera con Argelia